Los falsos profetas marxistas
El economista jefe del banco suizo USB George Magnus ha publicado originalmente en el periódico económico Bloomberg la noticia siguiente: Ahora, cuando la avalancha de pánico financiero, las protestas y otros males que afligen al mundo, los responsables políticos harían bien en estudiar la obra de Marx. Cuanto antes se reconozca que estamos en una de las grandes crisis del capitalismo, el mejor equipado para gestionar la salida de la crisis será el que sepa estos detalles. El espíritu de Marx se ha levantado de la tumba debido a la crisis financiera y a la recesión económica. El profundo análisis del filósofo más conocedor del capitalismo tiene un montón de defectos, pero la economía global actual presenta muchas misteriosas semejanzas con las condiciones que él había previsto. Consideremos la predicción de Marx de que el conflicto inherente entre el capital y el trabajo se manifestaría. Como escribió “Das Kapital”, la búsqueda de las empresas, de los beneficios y la productividad les lleva a necesitar cada vez menos trabajadores, creando un “ejército industrial de reserva” de los pobres y desempleados: “La acumulación de riqueza en un polo es, por tanto, al mismo tiempo, acumulación de miseria en el otro”.
La desigualdad de ingresos en U.S.A. -sigue diciendo- ha llegado a su nivel más alto desde la década de 1920, causando la mayor deflación hasta nuestros días. Marx también señaló la paradoja de un exceso de producción y de bajo consumo, como esta ocurriendo actualmente, etc.
Respecto a lo comentado por George Magnum, se pueden extraer infinidad de conclusiones analizando la realidad actual y las causas que han conducido a ella.
Entiendo que leer sobre asuntos de tan profundo calado puede ser interesante, pero en clave reflexiva poco ameno y tratando críticas sinceras podría “herir la sensibilidad” de mucha gente que por pereza y circunstancias adversas, se dejaron infantilizar por los falsos profetas, traicionando –cual es su ética rastrera- el contenido marxista con promesas capitalistas falsas de una sociedad que “manaría leche y miel”.
Por otro lado, la oligarquía es consciente de la importancia revolucionaria del marxismo, que unido a la política libertaria, podría finiquitar sus privilegios de clase. Por ello, al percibir, tras la revolución soviética que, efectivamente, les estaban ganado la partida, se alinearon implícitamente con las clases medias, que también se jugaban importantes prebendas, iniciando con saña su persecución. Esta alianza natural fue el revulsivo de la histórica lucha de clases encabezada por el proletariado con cierto apoyo de los sectores más vulnerables. Es lógico que George Magnus en su apología del marxismo manifieste que tiene un montón de defectos. Precisamente en éstos estriba la filosofía de su potencial revolucionario transformador de la sociedad capitalista para dar paso a otra socialista. El profundo conocimiento del capitalismo, le llevó a declarar: “La intelectualidad siempre se había interesado en conocer la realidad social, pero lo más importante era su transformación”. Como ésta supondría la muerte del capitalismo, abiertamente le declaró, obsesiva y cruelmente, la guerra de persecución al socialismo real, hasta –casi- su eliminación política gubernamental de estado. No ocurrió tanto por causa de sus muchos errores como por la superior fuerza de sus multi-centenarias infraestructuras fomentadoras del individualismo insolidario y corrupto del “pelotazo” especulativo, propiciando militarmente el saqueo de recursos para abastecer la tiranía del mercado con su cruel explotación humana aumentada con la privatización de los medios de producción y servicios.
Por otra parte, las nuevas tecnologías, productoras de paro en serie, en vez de servir para liberar de trabajos indeseables, aumentan la precariedad, la miseria, el hambre, y milmillonarias muertes prematuras. Sin embargo, pretenden legitimar tanta maldad degradando la dignidad humana, “con el timo de elecciones libres”. Por todo esto al economista George Magnus, con su apología del marxismo “le saldrá el tiro por la culata” por tener la perversa osadía de reapropiarse una vez más de un patrimonio legado a todos los pueblos del mundo para su liberación emancipatoria que canallescamente ha sido utilizado para su esclavitud. Ante esta nueva ofensa a la libertad y dignidad humana y a su futuro por empecinarse en seguir la política catastrofista de crecimiento sin posible viabilidad por carecer planetariamente de recursos y por plantear seguir degradando el medio natural a niveles científicamente insostenibles; ante esta situación límite y la esperpéntica e irracional del capitalismo globalizador en su última fase imperialista, sólo le quedará a la humanidad superar, honesta y fraternalmente, al perverso e irreconciliable enemigo buscando otro sistema más justo. ¿Cuál será? La respuesta la darán los hermanos Castro y Corea del Norte…, ambos con muy mala prensa. No podría ser de otra manera mientras los principales media sean propiedad de su principal enemigo. Por ello esta miserable actitud significa que están en buen camino. Porque ¿qué sistema político no cometerá errores y más estando sometido a bloqueo económico por el inquisidor imperialismo U.S.A.?. En cualquier caso, por mis experiencias vividas con ambas ideologías –modesta y sinceramente- desde mi óptica de justicia social cualquier socialismo igualitario real y la izquierda consecuente, que le propugne, cometerá inevitablemente errores personales y sociopolíticos en su desarrollo hacia el perfeccionamiento. Pero la derecha procapitalista, social y humanamente esta inevitablemente en gravísimo error.
Paco Torre Soberón
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