¡La criada respondona!
Cuando se da “gatu por liebri” políticamente por quienes mienten y engañan, alguien hará de aguafiestas. Porque “se coge primeru un mentirosu que un coju”. Paradójicamente, en política -digno arte de gobernar- es normal pervertir esta digna profesión. Así se deduce de la Constitución española, inspirada en el franquismo (en aquella transición “modelo exportable”) ¿Cuál es su principal función después de 32 años?: proteger la unidad de la nación con la misma política que la conformó históricamente: la violencia armada y antidemocrática discriminatoria sin considerar las angustiosas necesidades de la sociedad civil. Pero, ha llegado ¡la criada respondona!: la población catalana en la calle, diciendo que la nación española es un invento de las clases privilegiadas para bloquear el desarrollo sociopolítico de un pueblo con mucha identidad, criada y creadora de una sociedad más cívica y libre. Confirmada posteriormente por su parlamento respecto a los toros. Inmediatamente los media convencionales contraatacaron con neofascistas (“muy demócratas”) proponiendo “apuntalar aún más el blindaje constitucional”.
La libertad consciente, jamás vendrá de políticas centralistas globalizadoras impuestas por tiranías pseudo-democráticas, diseñadas por transnacionales, financieras y paraísos fiscales, productores de crisis mundiales, que además provocan conflictos armados en países geoestratégicos, ricos en recursos naturales básicos. Para saquearlos enzarzan bélicamente a sus propias etnias para masacrarse mutuamente con impunidad.
Los eventos -como el fútbol- son aprovechados para aborregar socialmente hasta la delirante sugestión colectiva en momentos de ignominiosos recortes de derechos; económicos, sociales, culturales…, incluidos –cínicamente- en los derechos humanos por quienes más les vulneran.
Para avanzar en estos derechos y libertades, será imprescindible desarrollar políticas territoriales autonómicas soberanistas sostenibles: alimentarias, agrobiológicas, educativas, culturales, sanitarias, industriales, servicios, etc; cuestionando la Constitución, diseñada para impedir todo desarrollo democrático participativo. Sin él, seguirá siendo una farsa.
¿Cómo combatir la globalización ultraliberal, máxima culpable de tanto desastre?. Estas medidas harían viable el proceso transformador, coordinando actuaciones contundentes territoriales con internacionales para evitar guerras, hambre material, espiritual, de justicia igualitaria…¿Por qué no se apoyan estas medidas?. Por la “empanada enajenante” de amplios sectores sociales y su (in)cultura, detractora de responsabilidad consciente, prefiriendo la neo-esclavitud servilista a la dignidad ciudadana. Por otro lado, existe el handicap del pensamiento tradicional de izquierdas, infravalorando el desarrollo territorial que evitaría, con decencia democrática, la corrupción generalizada de los lobbies globalizadores obstaculizando su depravación. Asimismo, criticar, denunciar y abuchear a personas neo-caciques locales por sus descabellados y engañosos proyectos, como el AVE, criticado por entidades científicas ante la trama antisocial del insostenible dislate. Solo el consumo entre 100 y 300 km/h es diez veces superior. ¿Cómo entender el grave asunto energético y ecológico futuro?. Es obligado conocer la política socialista cubana, realmente orientadora (denostada para detener su expansión latinoamericana y mundial), cuyo desarrollo infantil se equipara a E.E.U.U. El consumo energético, es un referente ecológico sostenible. No existe corrupción ni tortura institucionales. La democracia interna es participativa, aunque siempre mejorable. El Ejecutivo no es “ogro dictador”, sino garante de dicha democracia, acosada salvajemente. ¿Cómo valorarla equitativamente con prejuicios y sin reflexivo análisis sociopolítico?.
Paco Torre Soberón
|