TURISMO
SOSTENIBLE PARA CANTABRIA
Con la presencia del séquito ministerial europeo de turismo que
durante estos días pasados nos han visitado, han suscitado en la
sociedad en general y sobretodo en movimientos sociales de la izquierda
la necesidad de movilizarse ante el anuncio silencioso de la puesta en
marcha de un modelo turístico insostenible basado en la pérdida
de bienestar y de riqueza. La situación que vivimos no es grata
y se nos avecina nuevas políticas de la derecha española
y de las directrices europeas en la que sus líneas generales van
a desembocar en propuestas que la sociedad en general va salir desfavorecida.
Estas políticas neoliberales favorecen que el mercado sea el eje
de la economía siendo el protagonista principal, cayendo sobre
él la oferta y demanda, siendo él quien nos controle, dejando
a la clase obrera y a los diferentes pueblos del mundo desprotegidos ante
la globalización del poder informativo y económico.
El Conceju Nacionaliegu Cántabru
(CNC) ha venido defendiendo, antes y ahora, en sus propuestas la creación
de un modelo turístico ejemplar, lejos de iniciativas turísticas
como la explotación mediterránea iniciadas en los años
60 y 70. Los nacionalistas creemos en los potenciales turísticos
que posee Cantabria y nunca nos hemos opuesto a políticas turísticas
enriquecedoras e inteligentes, pero la realidad que presenciamos está
lejos de promover un modelo turístico que se acerque a un desarrollo
sostenible en la que el turismo aproveche los recursos naturales y humanos
con sensatez y durabilidad, con el fin de que esta fuente económica
de gran importancia se alargue en el tiempo pudiendo ser disfrutada por
las generaciones venideras. Si las políticas no se modifican hacia
los principios de igualdad y de protección social las generaciones
futuras se encontrarán una situación poco halagüeña
debido a una clase política dirigida por las elites económicas
les negará la emancipación económica, social y cultural,
obligándoles a emigrar.
Actualmente la política turística
especulativa es piedra angular para el actual Gobierno Cántabro
a lo que se une una ausencia total de políticas industriales y
laborales que hacen que la situación de comarcas como Campoó
o la del Besaya estén sumergidas en una profunda desindustrialización.
Las mujeres y los jóvenes son los principales desfavorecidos de
esta terciarización económica en la que se favorece la precariedad
y la inestabilidad laboral y hace que el encontrar un empleo adecuado
a los niveles académicos y técnicos sea una tarea, en la
mayoría de casos, dramática. Debemos recordar que el acceso
de la mujer a la vida laboral en Cantabria se sitúa a la mitad
del número de puestos de trabajo de los hombres (la Tasa de
actividad hombres 60.19 entretanto el de la mujer es de 30.48, Fuente
INE), a lo que hay que sumar la situación de la juventud cántabra
que se encuentra más desprotegida que nunca, la dirección
en Cantabria se sitúa 10 puntos por debajo de la situación
estatal (la Tasa de Actividad entre los 16-19 años en Cantabria
es de 12.77 mientras en España es de 25.94 sin que cambie entre
los años 20-24, 50.57 en Cantabria y la media española es
de 60.82, Fuente INE).
El CNC considera que el turismo debe
ser una fuente de riqueza complementaria a otras fuentes de riqueza estables,
basando nuestra economía en la industria y producción tradicional
y en los nuevos sectores tecnológicos emergentes como pilares básicos.
Por esta razón desde la izquierda nacionalista creemos que es equivocada
la idea de centralizar nuestra economía en el turismo.
Un grave problema de este sector
es la estacionalidad que sufre, los meses veraniegos son los que desahogan
los fracasos recogidos en otras épocas del año (en los
meses no veraniegos Cantabria se sitúa a menos de la mitad en grado
de ocupación hostelera que la media estatal,. Fuente Boletín
Coyuntural Regional). La situación del sector depende exclusivamente
de la estación en la que nos encontremos, haciendo que la situación
laboral que deriva de ésto se acentúe, provocando que muchos
puestos de trabajo sean inestables generando una alta precariedad laboral.
Nuestro sector turístico centraliza la oferta en la franja litoral,
tan explotada por los atentados urbanísticos que esta sufriendo,
enfocando la oferta en sol y playa, siendo un grave error, pues Cantabria
dispone de una gran variedad paisajista y natural. Desestacionalizar el
turismo y abrirlo a otras zonas de Cantabria, asegurando una demanda media
durante el año y evitando la sobreexplotación de la costa.
Existen diversidad de iniciativas que deberían fomentarse, turismo-cultural,
ofertando iniciativas y actividades culturales y festivas durante el año,
con el objetivo de convertirnos en un referente cultural, consiguiendo
que los turistas elijan a Cantabria como destino final y no como lugar
de paso. Desde nuestra formación siempre hemos transmitido sobre
las líneas de este periódico la necesidad de fomentar la
calidad turística, el turismo junto a la naturaleza, los congresos
y encuentros, el turismo rural y el ecoturismo, el fomento de los alojamientos
rurales que respeten la armonía arquitectónica y social
del medio rural.
Por todo esto el Conceju se muestra
contrario a las políticas turísticas que nos imponen a miles
de kilómetros de aquí, donde eligen nuestras formas de coordinarnos
y de desarrollarnos, de las iniciativas que acaban con nuestros recursos
naturales y humanos, de las actividades que ensucian nuestros ecosistemas
y derrochan el agua y la energía, por las especulaciones urbanísticas
que convierten nuestro suelo en un montón de hormigón, de
políticas que despueblan las zonas rurales, de las ideas con la
que quieren tapar nuestra cultura, lengua e historia, por eso TURISMO
SOSTENIBLE PARA CANTABRIA.
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