En el Conceju Nacionaliegu Cántabru (CNC) creemos que el 1º de mayo es un buen día para pensar en nuestros problemas - los de las gentes trabajadoras de Cantabria, las del estado español y las del mundo entero -, desde la cultura de izquierda de la que nos sentimos parte.
Esta cultura se ha confundido frecuentemente con ganar unas pesetas más, o unos días más de vacaciones olvidando que también es - sobretodo -, la cultura de la solidaridad, de la lucha por la igualdad y la democracia para las mayorías excluidas en todos los rincones del planeta.
Y más en este momento de triunfo de las políticas neoliberales, cuyas consecuencias en el terreno económico son la precariedad laboral, crecientes desigualdades sociales, formación de nuevos oligopolios empresariales y financieros, desmantelamiento del raquítico Estado del Bienestar existente, profundización en las privatizaciones y gestión privada de los servicios de garantía universal como la sanidad o la enseñanza...; en el terreno político hay un retroceso en la definición del modelo autonómico cántabro, mientras los ideólogos del neoliberalismo nos bombardean con sus recetas desde los medios de comunicación para formar una opinión política totalmente sumisa.
La izquierda española no parece tener una alternativa a este programa de gobierno “conservador”, con el que se identificó en buena medida en el inmediato pasado.
Para reestablecer la cultura de izquierdas CNC propone a los cántabros/as:
1. La lucha por mecanismos de regulación de la contratación laboral, eliminando de ella aspectos como las ETTs, y fortaleciendo el sistema público de pensiones.
2. La asunción por el Gubiernu Cántabru de todas las competencias en materia sanitaria, creando un auténtico Sirviciu Cántabru de Salú.
3. Contra el deterioro de la enseñanza pública, dar prioridad a la misma, abandonando paulatinamente la política de conciertos.
4. Acabar con la especulación del suelo (Lei cántabra del suelu) y con nuestro crónico aislamiento en las comunicaciones.
5. Nuevo modelo de financiación autonómica, que garantice el futuro de Cantabria.
6. Derogación de la actual Ley de Extranjería, de talante claramente racista y fascista, y establecimiento de los mecanismos necesarios que favorezcan la integración de los inmigrantes y formación de una cultura solidaria, integradora y tolerante que sirva de base para combatir las actitudes fascistas que desde el gobierno racista español se están fomentando entre la sociedad.
7. La lucha por el reconocimiento de los derechos democráticos y nacionales de nuestro pueblo entre los que se encuentran el derecho a la soberanía y la autodeterminación.
Para los/as nacionaliegos/as cántabros, se trata en definitiva de poner patas arriba el actual modelo imperante en el campo social y en el modelo de Nación Cántabra que cercena el Estado autonómico.
¡Viva el 1º de mayo!
¡Viva la clase trabajadora!
¡Cantabria libre y socialista!
¡Cantabria de principio a fin!