-P.: ¿Cómo
surge CNC?
-R. Surge en 1995, de
diversas personas que proceden de diferentes colectivos, principalmente
de la Asociación para la Defensa de los Intereses de
Cantabria (ADIC). También por la crisis surgida por el
desgobierno de Hormaechea, y por la necesidad de aunar el cantabrismo
político y la izquierda.
-P.: ¿Qué
significa un partido nacionalista de izquierdas en una región
conservadora como esta?.
-R.: Es difícil.
Yo creo que hay un espectro social que puede asumir esta ideología,
pero es difícil llegar a la sociedad, plasmarlo en un
panorama establecido, con las cuotas bien repartidas. Existe
una legislación que dificulta la entrada de partidos
minoritarios y nosotros nos agarramos a la democracia, que es
la mayor expresión de las minorías. Creo que es
importante que cada sector social, por pequeño que sea,
tenga su voz.
-P.: El Conceju se denomina
nacionalista y de izquierdas. ¿Cómo se pueden
conjugarestas ideas?
-R.: Somos nacionalistas
porque nuestro ámbito de actuación es Cantabria
y partimos de que Cantabria es nuestra nación. Y somos
de izquierdas porque pensamos que es necesario apostar por un
modelo social, político y económico que corresponde
a una izquierda plural, progresista y que requiere unas transformaciones
sociales para satisfacer las necesidades de la ciudadanía
y de los trabajadores.
-P.: ¿Cómo
es el día a día en un partido pequeño como
este?
-R.: Es difícil
porque los partidos tradicionales tienen grandes maquinarias,
están totalmente subvencionados y poseen una infraestructura
impresionante. Son auténticas empresas de captar votos.
-P.: ¿Celebráis
algunas elecciones internas o algún congreso para elegir
a la dirección?
-R.: El Conceju es de
carácter asambleario y horizontal. Esto quiere decir
que todos los afiliados al partido pueden participar en todos
los órganos. El Conceju tiene dos estructuras: el Comité
Nacional, que lo elige el Congreso Nacional; y la otra vertiente,
la territorial, que se divide en concejus localis.
A continuación se sitúa el ámbito sectorial:
comunicación, relaciones internacionales, economía
y finanzas, la secretaría. onceju no posee ni presidente
ni oordinador, sino un portavoz ue ostenta la imagen ública
del partido. El Comité iene su secretario, secretario
e relaciones internacionales, definanzas y un secretario de
oganización. Cada conceju local tiene su portavoz y su
secretario. También hay un Tribunal de Drechos,
que es el organismo al cual pueden recurrir los afiliados o
cualquier órgano del partido si se incumple alguna norma
estipulada en los estatutos.
-P.: ¿Cuántos
militantes tenéis en el CNC?
-R.: Tenemos unos 100
afiliados, pero principalmente tenemos simpatizantes. La afiliación
política es difícil, y más en un partido
nacionalista en Cantabria. Existe un amplio sector que participa
activamente en nuestras actividades pero que no da el paso de
afiliarse.
-P.: A la vista de los
resultados electorales, desde 2000 se ha venido produciendo
un paulatino descenso. ¿A qué crees que es debido?
-R.: En el Senado obtuvimos
2.300 votos. Dependiendo del tipo de elección, existe
una canalización del voto. Si son unas elecciones autonómicas,
las organizaciones de ámbito local tienen más
posibilidades, como el CNC. Cuando son elecciones estatales
o europeas, se polariza más el voto en los partidos grandes
gracias al llamado ‘voto útil’. Esto se pudo
ver con motivo de la catástrofe del Prestige y la guerra
de Irak. Además, la ley electoral de Cantabria establece
un mínimo del 5% para entrar en el Parlamento.
-P.: ¿Cómo
es la situación actual de Cantabria para el CNC?
-R.: Creemos que Cantabria
sufre un proceso involutivo y de pérdida de la identidad
como pueblo. La imagen que da el presidente roza lo cómico
y esto no es lo mejor para Cantabria. El pueblo cántabro
es un pueblo discreto. Existe un fracaso en los Presupuestos
Generales del Estado, en los que las partidas para Cantabria
son muy escasas. La gente se encontraba inmersa en una alegría
por el cambio político después de 20 años
de gobierno de la derecha, pero este sentimiento se ha ido diluyendo.
Respecto a la juventud, podemos decir que su salida es buscar
su carrera profesional lejos de Cantabria.
-P.: En cambio, el presidente
Revilla salió muy contento de la reunión con Rodríguez
Zapatero.
-R.: El problema está
en que Cantabria acumula una deuda histórica desde hace
20 años. Cantabria es la última Comunidad Autónoma
que va a estar conectada con Madrid por autovía. Son
todo promesas. Lo que hay que hacer es plasmarlo en documentos
oficiales. La Autovía de la Meseta y el tramo de Solares
a Torrelavega tenían que haber estado finalizado hace
años. De la Autovía Dos Mares sólo hay
reflejado un estudio técnico de ese proyecto, lo cual
no quiere decir que se vaya a realizar. También se ha
olvidado el ferrocarril: la unificación de las vías
en Santander, el Tren de Alta Velocidad del Cantábrico.
En cuanto al ‘Campus Comillas’, es un proyecto que
ahonda más en la pérdida de identidad de Cantabria
porque no se va a fomentar nada las raíces culturales
ni lingüísticas nacionales en ese centro de estudios.
Además, no es algo que genere riqueza en sí, sino
que va encaminado a una política fundamentada en el turismo
y en vender una imagen idílica de Cantabria. Es incongruente
apoyar un proyecto para el fomento del castellano cuandonuestra
universidad no ofrece ninguna filología, ni castellana
ni de ninguna otra lengua.
-P.: La Asociación
para la Integración de Cantabria en Castilla presentó
hace unos días una encuesta según la cual un 46%
de los cántabros son partidarios de unirse a Castilla
y León y que un hipotético Partido Unionista obtendría
nueve escaños en el Parlamento regional. ¿Cómo
se ven desde el CNC estos datos?
-R.: Creemos que no es
real. La gente no es castellanista. Como prueba, Tierra Comunera
se presentó a las pasadas elecciones europeas y sacó
40 votos. El CDS, cuyo programa giraba en torno a la integración
de Cantabria en Castilla y León, sacó 1.000 votos.
En este sentido, se dio un gran paso en 1998, cuando se eliminó
el artículo 58 que posibilitaba la unión con Castilla
y León.
-P.: En el programa de
2000 se habla de democracia participativa. ¿Qué
la caracteriza?
-R.: Lo importante es
que a la gente se le dé la posibilidad de participar
de forma activa en las instituciones, que las organizaciones
sean democráticas internamente, que no se pongan impedimentos
y zancadillas a la participación de las minorías
y que se facilite la participación directa de los ciudadanos
en los entes locales.
-P.: ¿Va a concurrir
el Conceju Nacionaliegu a las elecciones autonómicas
de 2007?
-R: Sí. El Conceju
se va a presentar a todos los comicios electorales. El reto
es seguir creciendo y existir como alternativa.
Reforma del Estatuto
cántabro.
-P.: Vivimos una época
de reforma de los Estatutos de Autonomía de varias regiones.
¿Debería incorporarse Cantabria a este proceso?
-R.: Sí. Hay Comunidades
con más dudoso valor histórico y nacional, como
La Rioja o Murcia, que ya están planteando sus propuestas
de reforma. Consideramos que aquí el nivel político
es escaso y que al Gobierno le desborda asumir otra reforma
del Estatuto. Cantabria es la única Comunidad en esta
legislatura que no ha asumido ninguna transferencia de competencias
del Estado y, junto a Euskadi, es la que más transferencias
tiene pendientes, un total de 16. Euskadi, porque las tiene
en contencioso con el Tribunal Constitucional, pero Cantabria
ni siquiera las pide.
-P.: Según el CNC,
Cantabria es una nación. ¿Qué motivos hay
que apoyen esta idea?
-R.: Consideramos que
Cantabria es diferente, pero ni más ni menos que otras.
El Estado español es plural y diverso, y esto está
reconocido en su Constitución. Lo que ocurre es que el
desarrollo autonómico no refleja fielmente esa pluralidad.
Nosotros y muchos historiadores pensamos que Cantabria ha tenido
una evolución diferente de la de los pueblos que la rodean.