MANIFIESTO
DEL MOVIMIENTO DE RESISTENCIA GLOBAL (M.R.G.) CANTABRIA
En estos últimos tiempos y en respuesta a
las injusticias y desigualdades derivadas de la política neoliberal,
se están desarrollando por todo el mundo movimientos y organizaciones
de diferentes características que apuntan todas ellas contra el
genocidio de la globalización.
En Junio de este año se recibirá en
Barcelona la visita de 500 congresistas del Banco Mundial que intervendrán
y participarán en una serie de conferencias donde tratarán
el tema del "Desarrollo", en dichas conferencias van a proponer
su esquema de liberalización completa de la economía mundial.
Estas conferencias no son en realidad más que otro acto de propaganda
del modelo neoliberal que defienden instituciones como el BM. Por contra,
nosotros consideramos que este modelo de capitalismo global sustentado
por las políticas del BM y el FMI y la OMC son las principales
causas de los persistentes problemas mundiales, agravan aún más
la destrucción medioambiental y aumentan las desigualdades económicas
y sociales de la mayoría de la población. Esta conferencia
es un reto para todos los que miramos con preocupación el destino
al que nos quieren conducir unos pocos; y también es una buena
oportunidad para que la ciudadanía se conciencie de lo que significan
estas instituciones y la ideología que representan.
EL FMI Y EL BM, UNA PUNTA DEL ICEBERG DE LA GLOBALIZACIÓN
Cuando acabó la II Guerra Mundial, el capitalismo
internacional se encontró con la necesidad de reestructurar y ampliar
el sistema productivo y financiero. Los EEUU, hegemónicos triunfadores,
se convirtieron en los promotores y ejecutores de la constitución
del Banco Mundial (BM) Y el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la
reunión de Bretton Woods de 1944, como instrumentos esenciales
para el despliegue de una nueva fase de dominación y explotación
sobre los pueblos de la tierra.
El FMI, en principio, fue creado para recomponer
la estabilidad monetaria del mundo con dos finalidades fundamentales:
supervisar la paridad entre las monedas y ayudar a los países miembros
endeudados con el exterior a través de la concesión de los
créditos proporcionados por un Fondo formado por las aportaciones
de los países firmantes. Actualmente 173 países están
adheridos al FMI.
El BM, bajo la mascarada de desarrollo, financia
carreteras, embalses, centrales eléctricas Y toda la infraestructura
necesaria siempre y cuando todas estas acciones sean para beneficio del
gran capital. Después de financiar la reconstrucción de
la Europa de la posguerra, el BM ha actuado casi exclusivamente en los
países periféricos. Al BM pertenecen 151 países,
cada uno con una cuota compatible con su propia fuerza económica.
Tanto en el BM como en el FMI tienen poder de decisión los países
del Centro que poseen más cuotas de participación.
Las recomendaciones y programas de política
económica de estas instituciones se han aplicado en la mayoría
de los países del mundo, ya sea bajo medidas de carácter
neoliberal - en los países centrales- o bien a través de
los conocidos programas de ajuste estructural - en las economías
empobrecidas de la periferia- bajo el yugo de la deuda.
Lejos de conseguir los objetivos de estabilidad y
crecimiento económico, los programas y las recomendaciones del
BM y el FMI han proporcionado el medio y el tiempo necesarios para que
los bancos y las instituciones financieras continúen extrayendo
dinero de la periferia y cargando el pesode la deuda sobre los pobres.
Han conseguido abrir las economías periféricas a los voraces
capitales transnacionales, eliminar regulaciones, tanto en el área
laboral como medioambiental, y establecer bases industriales con bajos
costos de producción para que las compañías transnacionales
puedan competir con ventajas.
Las consecuencias sobre las poblaciones y el medio
ambiente son devastadoras. El nivel de incertidumbre, pobreza y explotación
al que se ven abocados cada día mayores contingentes de personas
en el mundo está relacionado de manera directa con la actuación
de estas instituciones que, a menudo, reciben el apoyo incondicional de
las elites gobernantes de los respectivos países y demuestran así,
de manera clara, que la política institucional está al servicio
de los poderosos intereses industriales y financieros.
EL PODER GLOBAL AL MARGEN DE LA SOCIEDAD
Es necesario decir en primer lugar unas palabras
sobre la relación entre liberalismo y democracia. El liberalismo
ha sido históricamente (desde el siglo XVIII hasta, nuestros días)
un modelo profundamente antidemocrático. El liberalismo fue siempre
una doctrina aristocrática, que predicaba "el poder de los
mejores". Desgraciadamente para los defensores de este sistema y
sin entrar en valoraciones filosóficas sobre este planteamiento,
"los mejores" no sólo surgen por su capacidad, sino que
los logros culturales tienen ciertamente un valor menor si los comparamos
con otros factores muy relacionados con la propia desigualdad del sistema;
esto es, la herencia y los beneficios de la meritocracia, es decir, tanto
en el poder político como el económico se tendrán
más en cuenta a los individuos de "buena posición"
y/o que sean sumisos con la estructura dominante que a los de peor posición
y/o los rebeldes con el sistema establecido, aunque estos últimos
sean más capacitados. Por otro lado, "los mejores" siempre
son un grupo mucho más pequeño que la totalidad de la gente.
Los liberales buscan el poder aristocrático de "los mejores"
precisamente para evitar el poder de todo el pueblo, la democracia. La
democracia era el objetivo de los radicales, no de los liberales; o, al
menos, era el objetivo de quienes eran verdaderamente radicales, verdaderamente
antisistémicos. El liberalismo se constituye como ideología
precisamente para evitar que este grupo prevaleciera. Cuando a lo largo
del siglo XVIII y principios del XIX los liberales hablaban con los conservadores
que se resistían a las reformas liberales, siempre afirmaban que
solamente el reformismo racional practicado por las élites podría
obstaculizar la llegada de la democracia, argumento que, en definitiva,
sería bien recibido por los conservadores inteligentes.
Las estructuras y funcionamiento de instituciones
como el FMI, el BM, la OMC, el G-7..., reproducen con toda claridad en
la actualidad estos valores antidemocráticos y reflejan las formas
dictatoriales de los actuales gestores del capitalismo. Los países
más ricos disponen de funcionarios especializados que se desplazan
por todo el planeta, celebran reuniones semiclandestinas, presionan a
los gobiernos para que de6endan sus propuestas y las lleven al resto de
los países para que sean aprobadas bajo la amenaza de sanciones
en forma de retirada de ayudas, subvenciones, y/o cancelación de
compras.
Estas instituciones se han convertido, poco a poco,
en auténticos gobiernos mundiales en la sombra que, fuera de todo
control democrático, imponen en el ámbito planetario sus
políticas sangrantes, pasando incluso por encima de las instituciones
parlamentarias y de gobierno, para evitar el control y la crítica
de la sociedad civil y las manifestaciones de oposición.
La democracia, la capacidad de decisión de
los ciudadanos, está subordinada a los intereses de los grandes
grupos financieros y empresas transnacionales. Todo se sacrifica en su
beneficio y en el de la economía capitalista global.
EXPLOTACIÓN, POBREZA, MARGINACIÓN,
EXCLUSIÓN
En el ámbito social, la actuación coordinada
de estas instituciones -junto con la OMC y los grandes grupos económicos
transnacionales- supone la extensión de la pobreza y la desigualdad
entre ricos y pobres en todo el mundo.
Actualmente, más de la mitad de la población
pasa hambre. Según el informe de 1997 de la Conferencia de las
Naciones Unidas por el Comercio y el Desarrollo (CNUD), se llega a la
conclusión que la globalización en su forma actual es responsable
del incremento de las desigualdades.
El capitalismo global supone el empobrecimiento e
imposibilita la supervivencia en cada vez más numerosas regiones
del planeta. Dado que las grandes empresas y gobiernos en su afán
de beneficios utilizan leyes de un mercado sin escrúpulos para
rebajar los salarios y precarizar las condiciones de trabajo instrumentalizando
a millones de personas que se ven forzadas a emigrar hacia los países
del centro en búsqueda de una prosperidad ficticia ¥ se convierten
así en víctimas del racismo y de la explotación extrema.
En el marco de la Unión Europea (UE), la dinámica
actual de la economía capitalista convive con más de 35
millones de pobres y alrededor de 18 millones de personas en el paro.
En el Estado Español, el número de
pobres se acerca a los 8 millones, mientras que los niveles de precariedad
laboral que sufre la sociedad -como consecuencia de las medidas de competitividad
y flexibilidad recomendadas por el FMI e impuestas por el gobierno de
turno- son sangrantes. Así, durante los años 90, los contratos
temporales crecían continuamente, a la vez que se reducía
la duración media de los mismos. En febrero del 98 y del 99, el
INEM registró 996.000 contratos de los cuales el 9l% fueron temporales.
La tasa de temporalidad de los asalariados españoles (del 35% en
1995) triplica -según Eurostat- la media del resto de la UE. La
siniestralidad laboral (consecuencia directa de la precariedad) representa
una cruda realidad para muchas familias. Según el Ministerio de
Trabajo, los accidentes de trabajo registrados por baja laboral han experimentado
un incremento anual del l2,7% entre 1995 y 1999. Se ha pasado de 1,1 a
1,6 millones de accidentados. Los accidentes graves (hay 4,2 muertos por
jornada laboral) tienen más víctimas en el empleo precario.
Las cárceles, los cuerpos de seguridad y el ejército se
están erigiendo en gendarmes del "orden" en unas sociedades
cada vez más desestructuradas en el ámbito social (educación,
pensiones, sanidad pública, etc.).
En Cantabria la situación no difiere en lo
sustancial de lo descrito para el Estado Español, aunque en lo
más concreto podemos decir (informe del CES) que la situación
de Cantabria es siempre peor en relación a la economía nacional,
salvo en el sector servicios (actividad turística). El modelo económico
que defiende el Parlamento de la región en su totalidad y el Gobierno
de Cantabria, más allá de declaraciones de intenciones,
apuesta por un desarrollo vinculado a la urbanización progresiva
del medio rural, fundamentalmente en torno a la costa. Las consecuencias
medioambientales y el conocido agotamiento de ese modelo a medio plazo,
ceden ante el extraordinario negocio que supone a corto plazo para bancos,
constructoras y empresarios turísticos y de servicios. Concretar
ese modelo durante los últimos cuatro años, ha supuesto
un severo proceso de privatización y de ausencia de inversión
pública. La política de ajuste llevada a cabo se ha traducido
en la desindustrialización de comarcas enteras, como Reinosa o
Torrelavega, en desempleo, precariedad y pobreza. Por otro lado, todos
estos elementos junto a la reducción del presupuesto de la Política
Agraria Común (PAC) tienen mucho que ver con el progresivo abandono
de la actividad ganadera y con la situación de un sector muy agravado
por problemas sanitarios (el tema de las "vacas locas") a los
que tampoco están dando una respuesta seria y positiva la Administración
Regional.
LAS POLÍTICAS GLOBALES, ECOLÓGICAMENTE
INVIABLES
El actual modelo socioeconómico impuesto
a través del proceso de globalización resulta ecológicamente
inviable. El uso masivo de energías fósiles (petróleo,
gas...) no renovables en la base del proceso de producción y distribución
a gran escala (infraestructuras faraónicas de transporte y comunicación,
por ejemplo las redes transeuropeas de transporte, comunicación
y energía) tienen un gran impacto ecológico a través
de las crecientes emisiones de gases contaminantes (CO2 , NO2) que afectan
de manera clara en el equilibrio de los ecosistemas a través de
procesos como el del cambio climático y ponen en peligro la vida
futura del planeta. Recursos indispensables como el agua, de vital importancia,
sufren un proceso de sobreexplotación con graves consecuencias
futuras inmediatas en muchas áreas de la tierra.
El mundo agrícola ha sufrido también
los graves impactos de las políticas del BM y el FMI. La revolución
verde ha supuesto la eliminación de las producciones locales adaptadas
a su entorno, sustituidas por variedades híbridas comerciales que
exigen enormes cantidades de abonos fitosanitarios sintéticos que
han provocado desertización, polución y contaminación
de suelos, aguas y entorno, y pérdida de nutrientes. Los resultados
son evidentes; creciente desaparición del mundo rural y enriquecimiento
de grandes latifundios y del agrobusiness. Las nuevas biotecnologías
de manipulación genética, lejos de aportar soluciones a
la agricultura como el BM y el FMI defienden, suponen aún más
el empeoramiento global de cultivos, ecosistema y campesinos para favorecer
a los gigantes de la genética.
En el caso español, se está creando
una red de alta velocidad ferroviaria (TAV) y otra de velocidad alta de
unos 2500- 3000 km para enlazar las grandes zonas metropolitanas. Los
impactos ambientales de estas infraestructuras de transporte son notables:
pérdida de usos del suelo; destrucción de ecosistemas enteros;
eliminación sistemática o de forma gradual de la flora y
la fauna de la zona; desprendimientos y movimientos de tierras debidos
al estado desestructurado en que se deja el suelo; concentración
y aumento de gases contaminantes, muchos de los cuales son los principales
causantes del calentamiento global. En los países periféricos,
para atraer los capitales internacionales y hacer más " competitivas"
sus economías -tal como dictan los organismos globales-, se ven
obligados a sobreexplotar sus materias primas (únicas fuentes de
divisas para muchos) desprotegidas por la práctica inexistencia
de legislaciones ambientales. Esto supone un incremento notable de la
deforestación y destrucción de mucha biodiversidad, ya sea
por la tala indiscriminada de árboles, por la creación de
monocultivos, por la explotación minera, etc. y la sobreexplotación
de todos sus recursos naturales (pesca, minería, hidrocarburos...).
Muchas de las actividades industriales altamente
costosas en términos ecológicos se exportan a los países
periféricos (informe 1991 del BM), al igual que muchos de los residuos
peligrosos con lo que muchas de estas áreas geográficas
se están convirtiendo en verdaderos vertederos y trampas mortales
para la mayoría de su población.
Las migraciones ambientales serán una de las
variables a tener en cuenta por lo que respecta al fenómeno migratorio.
Las grandes infraestructuras que provocan brutales desplazamientos poblacionales,
como las presas de las Tres Gargantas en China y la del Valle de Narmada
en la India, promovidas por el BM, son muestras del futuro ya presente
para millones de personas.
En el Estado español la presa de Itoiz es
otra muestra de falta de escrúpulos para construir infraestructuras
funcionales a los poderosos y destructoras del entorno y formas de vida.
ORGANICEMOS LAS RESISTENCIAS ANTE
LA OFENSIVA DEL CAPITAL GLOBAL
Los caminos de la predicción siempre nos
hacen pensar de forma excesivamente simplista, el futuro para unos nos
conduce o nos conducirá finalmente al paraíso deseado, para
otros, por el contrario, el infierno que vivimos no es ni de cerca tan
terrorífico como el que nos aguarda a la vuelta de la esquina-
Seamos utópicos optimistas o pragmáticos pesimistas, lo
que está claro es que estamos "condenados" a actuar,
y esa afición a la acción debe estar determinada por la
voluntad de transformar profundamente el sistema imperante- En occidente
vivimos en un mundo de apariencias, superficialmente parece que hay libertad,
democracia, justicia e, incluso, que hay una cierta igualdad, pero si
escudriñas sólo un poco por las profundidades del sistema,
puedes observar fácilmente la cruda realidad. Todo es falso, las
instituciones son falsas, los partidos mienten, la justicia es engañosa
y la gente disfraza su miedo con hipocresía. Sin embargo, muchos
de nosotros creemos que es posible hacer algo contra todo esto, porque
de otra forma sólo quedaría una salida, una bonita cueva
oscura donde meditar sobre el infinito el resto de nuestra material y
limitada vida.
Consideramos que la respuesta a todo esto está
en la movilización de la sociedad civil. Es una urgente necesidad
encontrar alternativas al modelo económico imperante. Se debe situar
a los seres humanos como eje y centro de la vida social y de la actividad
política, lo que significa que la satisfacción de las necesidades
de las personas de todo el mundo y el ejercicio de sus derechos tienen
que estar garantizados por encima de cualquier otra consideración,
por encima de la rentabilidad de las inversiones o la competitividad de
la economía.
La cooperación y la solidaridad tienen que
sobreponerse a los intereses particulares garantizando la equidad y el
equilibrio en el reparto de la riqueza y el trabajo. En especial, es preciso
hacer frente a la desigualdad creciente entre Centro y Periferia y plantear
una cultura alternativa del trabajo a escala planetaria, basada en los
planteamientos anteriores.
Entendemos la libertad como la facultad que tenemos
todos para pensar e intervenir en las actividades que nos afectan, por
tanto es necesario redescubrir el valor de la democracia en la política,
en la que el ciudadano tenga poder real de decisión desde la base
(la asamblea, el barrio, el municipio) más allá del elitismo
y profesionalismo de los actuales partidos políticos. La mayoría
de los cuales se han convertido en grandes empresas superprofesionalizadas
y dedicadas casi exclusivamente a la captación de votos, con técnicos
especialistas en estadística y en psicología social, habiendo
desaparecido prácticamente en ellos cualquier atisbo de ideología
consistente- Son empresas de servicios, como lo son los medios de comunicación
social, para beneficio de las ambiciones individuales y de los intereses
de los grupos de poder; avaladas por el círculo vicioso que conforman
la opinión pública y los mass-media, en una sociedad en
la que cada vez están menos diferenciados dichos entes. Siguen
el plan, fomentado por el capitalismo internacional, de disolución
de las diferencias entre izquierda y derecha. Disolución engañosa
en cuanto a que lo que persiguen es la desaparición de cualquier
ideología de izquierdas que represente una barrera para la implantación
del capitalismo global. Esto lo han conseguido en lo que respecta a los
partidos políticos, que ya sólo se distancian en pequeños
matices sobre cómo enfrentarse al problema social, estando de acuerdo
casi absolutamente en el sistema económico y en el sistema mediático
o hipnótico-cultural. El sistema ha definido ya las señas
de identidad de todos aquellos partidos políticos que quieran tomar
parte en el reparto del pastel:
- Un aparente centrismo en el plano social, es
decir, los "parches sociales", dependiendo de la moda o coyuntura
social imperante.
- La más clara ideología de derechas,
liberal, en lo económico.
- La democracia virtual, votar cada cuatro anos
los representantes que nos dicten los medios de comunicación,
encuadrada en un parlamentarismo caduco.
Nosotros repudiamos radicalmente esta forma de entender
la política. Así como rechazamos tajantemente la idea de
que la economía y el mercado se comportan según sus propias
e inexorables leyes y que cualquier acto humano no estrictamente económico
supone por definición una interferencia que nos llevaría
a la catástrofe. Esta idea no es mÁs que un subterfugio
para implantar la libertad total de los agentes financieros y consagrar
definitivamente la separación del poder económico financiero
de toda responsabilidad ante los pueblos. Se oculta así lo que
no sería más que el desmantelamiento definitivo
de las libertades conseguidas y la instauración del totalitarismo
económico.
En este marco es necesario descubrir el
valor de la economía colectivizada y cooperativa a pequeña
escala, más allá del capitalismo. En este sentido,
es de gran importancia potenciar el diálogo y la convergencia con
aquellos movimientos sociales que defienden el control, por el conjunto
de la sociedad, de las actividades políticas y económicas,
desde una nueva filosofía para la participación
social y política.
Debemos aprender a practicar y valorar las diferentes
formas de trabajo-humano, no sólo el trabajo remunerado, como vías
de realización personal, de construcción comunitaria y reconocimiento
de los derechos.
Otro valor central es la defensa del equilibrio
ecológico y el respeto de la naturaleza. Es necesario un replanteamiento
del actual modelo de crecimiento y consumo tanto en el ámbito personal
como colectivo, así como revalorizar la importancia de la economía
local.
En definitiva, debemos planteamos una nueva forma
de entender las relaciones entre las personas, de carácter universal,
acabando con el capitalismo depredador, y en el marco de una sociedad
que pondría en primer plano la participación entre los seres
humanos y la abolición de las desigualdades sociales.
Nosotros, los que subscribimos este manifiesto, somos
un conjunto de personas y colectivos de Cantabria que nos agrupamos bajo
el nombre de Movimiento de Resistencia Global con la intención
de coordinarnos desde la base, de manera asamblearia y participativa.
Y en este caso, para reaccionar ante los actos de las instituciones capitalistas
y llevar a cabo iniciativas de carácter reivindicativo, educativo
y cultural, tanto en Barcelona como participando en los actos alternativos
que se hagan en otros lugares del planeta. En este sentido, de lo que
estamos hablando es de un movimiento internacional, por lo que se hace
necesaria una coordinación con los movimientos de otras regiones
y países. Pero esta labor no debe hacemos perder de vista lo más
cercano, nuestro barrio, nuestro municipio, nuestra región, en
donde también debemos intervenir en la medida de nuestras fuerzas.
En Cantabria también debemos confrontar con los representantes
más o menos indirectos del BM, esto es, el Banco de Santander,
el PP y el PSOE, el Gobierno Regional y todo el entramado mafioso (determinadas
constructoras y promotoras) de la especulación urbanística
de la región. Esta conferencia del BM en Barcelona no es excepcional
en la lógica de procesos capitalistas globalizantes que necesitan
de la periodicidad de estas cumbres para reforzar sus estructuras opresoras,
por tanto nuestra lucha es mucho más extensa y el Movimiento de
Resistencia Global pretende perdurar en el tiempo.
Entendemos esta iniciativa como una movilización común que respeta y mantiene la autonomía de los grupos
y las personas participantes, y a la vez, sirve para reforzar todas las
voces en esta acción.
El FMI y el BM no tienen ningún tipo de legitimidad
democrática para reunirse y programar políticas que afectarán
a buena parte de la población mundial. Por lo tanto, lo que sí
es legítimo es que todas aquellas personas afectadas por estas
políticas propias de la globalización nos organicemos para
expresar nuestro rechazo y nos coordinemos para plantear a la sociedad
líneas de transformación de esta realidad.
En muchas de estas luchas, movimientos y organizaciones
resaltan elementos que aportan alternativas parciales pero reales de transformación
social como son entre otras la autogestión, solidaridad, consumo
responsable, economías locales y comunitarias, multiculturalidad
y sostenibilidad ecológica. Nosotros nos sentimos parte de esta
protesta y nos identificamos con muchos de estos valores y queremos ampliar
en nuestro entorno el rechazo a instituciones como el BM, el FMI, la OMC
y otras de similar talante y construir, paso a paso, las alternativas
necesarias de transformación social, conjuntamente y paralelamente
con los otros pueblos del planeta.
Haciendo frente a la globalización del capital
con la globalización de la resistencia recuperamos el auténtico
sentido de la solidaridad.
Con esta filosofía queremos hacer llegar a
los ciudadanos de Cantabria las siguientes propuestas alternativas:
1. El respeto de los derechos fundamentales de
las personas que se han visto obligadas a emigrar, impunemente violados
por el gobierno español con la nueva ley de extranjería.
2. El respeto a la dignidad de las personas y a
los derechos humanos por encima de la búsqueda del beneficio
a cualquier precio.
3. El respeto a la dignidad y existencia de todas
las especies animales y vegetales del planeta, es decir, el respeto
más radical al medioambiente desde un punto de vista lo más
apartado posible del antropocentrismo dominante.
4. La soberanía alimentaria, la potenciación
de la agricultura autóctona y sostenible, y el derecho elemental
a una alimentación sana y no envenenada.
5. La abolición de la deuda externa de los
países del Sur por parte del Estado Español, y la sujeción
de la circulación de capitales a los intereses y necesidades
de los ciudadanos mediante instrumentos como la Tasa Tobin.
6. La igualdad práctica de derechos entre
el hombre y la mujer y la implantación de mecanismos efectivos
que impidan la violencia contra las mujeres y la feminización
de la pobreza.
7. La igualdad efectiva de derechos (incluidos
los socio-económicos) entre todos los trabajadores del mundo,
en favor de modelos alternativos al capitalismo, sistema que está
provocando la alienación del ser humano en todos los lugares
del planeta.
La recuperación del valor de la democracia,
pero de una democracia real que vaya más allá del limitado
paquete de instituciones parlamentarias y sistemas multipartidistas, es
decir, que implique un genuino e igualitario reparto del poder.
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