Preocupación por la situación
urbanística en Langre
El Conceju ha mostrado a ARCA su apoyo en
la campaña que realiza dicha organización en contra
de la hecatombe urbanística que se cierne sobre el municipio
de Ribamontán al Mar.
Nuestra organización pretende apoyar las reivindicaciones
que se realicen en Cantabria para evitar que nuestra tierra acabe
totalmente en manos de los especuladores urbanísticos.
Mostramos una profunda preocupación por la situación
actual, así como estamos expectantes en cuanto a las posibilidades
futuras que se abren con el nuevo Plan de Ordenación del
Litoral, herramienta básica para la ordenación de
nuestra franja costera (y dicho sea de paso, evitar los desmanes
de alcaldes y promotores sin escrúpulos).
Todavía a la espera de la presentación del mismo
para el plazo de alegaciones, la situación generada en
Langre por la retirada del recurso presentado por el anterior
Gobierno de Cantabria (P.P.) a la sentencia a favor del Ayuntamiento
para la recalificación de terrenos nos provoca un profundo
desasosiego. Hay que considerar que el POL va a ser presentado
por dos organizaciones políticas, P.R.C. y P.S.O.E., que
tras su llegada al poder no han tardado en mostrar peligrosos
indicios de complicidad con el estamento de promotores-especuladores
y sus alcaldes-avalistas. Es difícil de creer en la buena
voluntad de este P.O.L. redactado por los partidos de Gobierno
Cántabro, cuando su práctica diaria muestra unas
intenciones nada ejemplares. No hay más que recordar las
promesas de nuestro Presidente “Revilluca” sobre la
construcción de, al menos, 5 campos de Golf.
El no dar una respuesta clara al problema concreto de Langre a
favor de postulados conservacionistas y de desarrollo sostenible
presentaría una nueva mancha en este Gobierno. La oferta
inicial de diálogo de Lola Gorostiaga y Miguel Angel Revilla
a las organizaciones ecologistas puede quedar en “agua de
borrajas” si no se busca una solución de consenso
para Langre.
Situado en el municipio de Ribamontán
al Mar, Langre se sitúa en uno de los parajes costeros
cántabros más bellos y, hasta el momento, mejor
conservados. Desde su privilegiada situación se pueden
observar toda la Cordillera Cantábrica incluida en nuestro
País, una gran porción de Costa Cántabra
y el Mar Cantábrico. Posee, además, de la cercanía
a playas de singular belleza como la de Somo-Loredo, uno de los
más importantes Sistemas de Dunas Fósiles de Europa
y uno acantilados, no sólo hermosos, sino con una variado
y rico sistema ecológico (en su momento calificados como
de alto valor ecológico y especial protección).
Ante esto, el consistorio municipal, en sus Normas Subsidariarias
del año 1992, recalificó 2 amplios sectores del
municipio como urbanizables. El primero con capacidad para 350
viviendas colectivas y un campo de Golf, y el segundo para 160
viviendas de las que el 40% deben ser unifamiliares. Todos los
terrenos de ambos sectores fueron adquiridos antes de la recalificación
por el constructor Emilio Bolado.
El, en su momento, Gobierno Cántabro de P.P. (no precisamente
caracterizado por una defensa de nuestro literal contra la destrucción
urbanístico-especulativa, como no lo hace en el resto del
Estado Español), puso una demanda judicial contra la recalificación.
Esta fue desestimada en una primera instancia (la sentencia, incluso,
permitió la recalificación de parte de los y desde
entonces se había interpuesto de oficio un recurso. Este
recurso provoca la suspensión transitoria de la recalificación.
Incomprensiblemente, salvo atendiendo a oscuras razones, el nuevo
Gobierno de Cantabria, retira el recurso dando vía libre
a la recalificación de los sectores. Esto a pocos meses
de la presentación del P.O.L., que tiene, como restricción
a priori, el atenerse a la calificación actual de los terrenos.
El P.O.L., herramienta que debería servir, como uno de
sus objetivos prioritarios, la protección de terrenos rústicos
y de protección ecológica parece que quiera ser
mermado por nuestros dirigentes antes de su nacimiento.
Si seguimos a este ritmo, vamos a acabar viviendo (los privilegiados
que encuentren trabajo en este País) o veraneando (los
foráneos) en horrorosas urbanizaciones rodeadas de eucaliptos,
campos de golf y trasvases para regar los campos de golf y llevar
agua a estas, en su mayoría, segundas residencias.
Desde el Conceju, vamos a luchar,
con todos los mecanismos políticos y sociales, para evitar
esto.