CARTA
NACIONALISTA: CANTABRIA LLAMADA A CONCEJU
Cantabria se encuentra sumida en una profunda crisis:
el deterioro de nuestra economía y de nuestras instituciones políticas,
la carencia de un proyecto de revitalización de nuestra identidad
como pueblo y las agresiones contra ecosistema están al orden del
día.
La internacionalización de la economía y la entrada en la pretendida Unión Europea (UE)(ahora también
en crisis), han originado el declive y actual derrumbe de nuestros sectores económicos tradicionales.
Casi todos los indicadores económicos muestran signos negativos en Cantabria: ganadería en dificultades,
desmantelamiento industrial (33245 parados/as según el INEM en 1994), hundimiento del pequeño comercio,
titulados sin salidas laborales... las escasas inversiones y la evolución del PIB y de los niveles de
renta siempre por debajo de la media estatal, nos conducen a una perdida de competitividad global.
Por el contrario, los ingresos del Estado en Cantabria aumentan vía impuestos indirectos /la recaudación
por IVA se incrementó ese año en un 23%), disminuyendo en cambio los gastos de las diversas delegaciones
ministeriales. Socialmente , se desarticula el Estado de Bienestar cuando apenas está esbozado.
El Gobierno estatal nos ha dejado a la suerte del destino; buena parte de las administraciones de derecha
que han formado Gobierno en nuestra comunidad autónoma nos han hundido en el descrédito. Unos y otros son
responsables del empobrecimiento de sectores populares y el desaliento de colectivos como la juventud,
los parados/as, o las mujeres.
La clase política (expresión de grupos de poder económico especuladores), ha sido incapaz de aportar
soluciones, por la ruptura existente entre los intereses que defienden realmente y la sociedad cántabra.
No podemos esperar que surja un proyecto nacionalista de la mano de algún sector del gran capital cántabro.
Tajantemente, no; porque al contrario que en otras nacionalidades del Estado Español, los sectores que
controlan la economía cántabra han pasado hace tiempo ha formar parte de la burguesía financiera española,
y han abandonado el País ala penetración de capitales exteriores, al estar poco o nada interesados en crear
un mercado interno ni una red de industrias auxiliares: estos grupos económicos no sostienen
reivindicaciones frente al poder central porque ellos mismos son parte del propio centralismo que ha
garantizado su hegemonía en Cantabria.
Las expresiones de protesta frente a la situación descrita desde el “regionalismo” o desde escisiones de
la derecha estatal, (al querer estar a bien con los grupos de poder económico), se hacen desde posiciones
más o menos conservadoras y por supuesto, más o menos españolistas.
Y, a pesar de todo o precisamente por ello el cantabrismo crece; y lo hace en función de la tremenda
contraposición entre nuestras posibilidades de desarrollo y la grave y continua recesión que padecemos.
En el campo del cantabrismo organizado tenemos ya algunas asociaciones y agrupaciones; ¿Para qué queremos
una más? No para entrar en competencia con las ya existentes, ni tampoco para competir en el escenario
político institucional-electoral; cada una de las asociaciones que hay en la actualidad cumple cometidos
legítimos e irrenunciables en beneficio del cantabrismo. Sin embargo, algunos/as nos planteamos que para
hacer realidad el proyecto nacionalista hace falta movilizar a sectores populares a favor del cantabrismo.
Así pues, proponemos y creamos el CONCEJU NACIONALIEGU CÁNTABRU para vertebrar socialmente la corriente
nacionalista.
El CONCEJU NACIONALIEGU CÁNTABRU es un movimiento socio-político de carácter nacionalista y de izquierdas,
entendiendo como tal el ámbito de nuestra acción es Cantabria, la obediencia cántabra cuando de tomar
decisiones se trata y la propuesta de un PROYECTO NACIONALISTA para el PAÍS CÁNTABRO. El objetivo máximo
del CONCEJU NACIONALIEGU CÁNTABRU es la CONSTITUCIÓN DE CANTABRIA COMO UNA COMUNIDAD NACIONAL.
Teniendo en cuenta el marco social y político en que nos movemos, los EJES TEMÁTICOS del PROYECTO NACIONALISTA
son resumidamente:
1. El tratamiento en clave cántabra de los problemas de las clases y sectores populares (por exigencia de
la propia necesidad de cohesión social de las y los cántabros) en la línea de un PROYECTO DE SOCIEDAD MÁS
IGUALITARIA DESDE UNA ÓPTICA PROGRESISTA Y DE IZQUIERDAS: para superar las situaciones de flagrante
injusticia social, de desigualdad, marginación y exclusión que el liberalismo a ultranza genera y perpetúa
a través de los mecanismos del mercado.
2. La defensa de un PROYECTO CULTURAL CÁNTABRO, es decir, la potenciación y difusión de los lazos
lingüísticos (el montañés) y culturales (folk, cultura tradicional, ...) las actividades lúdicas (bolos,
traineras, deportes rurales...) así como los símbolos representativos del País, en el marco de la cultura
universal.
3. La puesta en pie de un PROYECTO POLÍTICO-INSTITUCIONAL NACIONALISTA, que comporta la exigencia de
mayores cotas de autogobierno, de conseguir la soberanía nacional para nuestras instituciones
representativas, rompiendo los límites que el actual entramado constitucional que impone a nuestros pueblos
para el ejercicio del derecho a la AUTODETERMINACIÓN.
La puesta en entredicho del actual modelo económico desarrollista, en el sentido de apoyar activamente
un cambio del mismo, por un modelo socio-económico más acorde con el equilibrio del ecosistema natural
(bosque autóctono, marismas y costas, modelo energético, consumo reducido de energía y crecimiento
sostenible,...) como expresión de COMPROMISO CON LA TIERRA.
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